La economía española en forma para escalar una montaña de riesgos

La economía española en forma para escalar una montaña riesgos

La economía española llega al otoño habiendo cerrado la brecha que se abrió en el PIB con el inicio de la crisis financiera, hace ya casi 10 años. De acuerdo con las previsiones de nuestro último Boletín Trimestral de Coyuntura Económica FOCUS, recién publicado, España está más que preparada para afrontar los nuevos riesgos que aparecen en el horizonte. La actividad ha alcanzado una velocidad de crucero que permitirá lograr un crecimiento del PIB del 3,1% este año. Y para el año que viene esperamos un 2,8%, con lo que la cifra volverá a ser notablemente superior a la del resto de nuestros socios europeos. La economía tiene, en definitiva, unos fundamentos más sólidos que en años anteriores. Toda una buena noticia, habida cuenta de riesgos tales como el inicio de la retirada global de estímulos monetarios por parte de los bancos centrales, que tan decisivo papel han jugado en la recuperación; cierta debilidad económica global, que puede afectar al sector exterior; la permanente amenaza del terrorismo yihadista; el conflicto diplomático entre el Gobierno de EE.UU. y Corea del Norte; la corriente de euroescepticismo y proteccionismo que sacude al proyecto del euro, sin olvidar dentro de España retos como el todavía elevado endeudamiento, la desigualdad social, la necesidad de elevar el valor añadido de las actividades económicas que están liderando la recuperación y los problemas políticos en Cataluña.

Los desafíos se perfilan en el horizonte como si se tratara de una escarpada montaña. Pero ante ellos, las bazas con las que cuenta España pasan por el hecho de que los indicadores de producción industrial, del sector servicios, de exportaciones, de actividad inmobiliaria y de turismo, entre otros, están en niveles muy elevados. De hecho, las condiciones siguen siendo muy favorables para las decisiones de inversión, debido a la persistencia del escenario de bajos tipos de interés, el buen tono de la demanda interna y externa, el desapalancamiento de las empresas y los resultados empresariales, que mejoran con cada presentación trimestral.

Por si todo esto fuera poco, se están logrando cerrar algunos de los desequilibrios que han marcado la crisis durante todos estos años. Así, anticipamos que será posible cumplir con los compromisos acordados con Bruselas en materia de déficit público. La recaudación tributaria está yendo mejor de lo esperado, especialmente en el área del IRPF y el IVA, lo que permitirá cerrar el año con un gap del 3,1%. De igual modo, la situación irá mejorando progresivamente durante 2018, lo que hará que el desequilibrio entre gastos e ingresos públicos caiga al 2,6% el año que viene. De esta manera, España podrá salir por fin del Procedimiento del Déficit Excesivo. Recordemos que la última vez que la economía española cumplió con las premisas establecidas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento fue en 2007, cuando se registró un superávit del 1,92%.

Esperamos que la creación de empleo se suavice paulatinamente durante los próximos meses, pero los datos seguirán siendo positivos. Así, mientras nuestra previsión para este año es que el empleo crezca un 2,7%, la proyección de cara a 2018 es del 2,3%. La tasa de paro avanzará en su constante mejoría y pasará del 17,9% que pronosticamos para este año, hasta el 16,1% en el próximo ejercicio.

La economía española no puede frenar en su escalada y caer en la complacencia. En breve empezarán a conocerse nuevos detalles de los planes del BCE para deshacerse de la pesada carga de sus balances e incluso empezará a perfilarse en el horizonte una recta ascendente en los tipos de interés. El dibujo de esta curva afectará tanto a administraciones públicas (más a medio y largo plazo), como a empresas y hogares (más a corto plazo).

En el plano mundial, el presidente de EE.UU., Donald Trump, no ha conseguido llevar a cabo las promesas más estentóreas que hizo durante la campaña electoral del año pasado, pero su escalada dialéctica con la imprevisible Corea del Norte puede elevar notablemente la altura de la tensión y la incertidumbre a escala global, algo que siempre es negativo para la actividad económica.

De vuelta a Europa, los principales temores políticos se han ido desactivando a medida que han ido pasando las elecciones en distintos países. Sin embargo, no se puede olvidar la pendiente puesta en marcha del Brexit, de consecuencias impredecibles, y la irrupción de la ultraderecha en el Parlamento alemán, cuyos efectos en el rumbo de la política alemana están por ver. En todo caso, una oleada de proteccionismo en Europa sería muy negativa para el sector exportador, clave para España y para la eurozona en su conjunto.

Por último, en España, el conflicto en Cataluña aumenta en intensidad. En definitiva, los diversos riesgos presentes en el horizonte desencadenarán diversos picos de incertidumbre, un factor que siempre pesa sobre las decisiones empresariales. Urge, por tanto, aprovechar las buenas expectativas actuales para acelerar las reformas que hagan a la economía española menos vulnerable ante eventuales shocks y más atractiva para los inversores.

Os invitamos a leer el análisis completo descargando el FOCUS Boletín Trimestral de Coyuntura Económica en el siguiente enlace.

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Etiquetas: axesor economía España FOCUS

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