España, en velocidad ascendente

Boletín Trimestral de Coyuntura Económica - Octubre 2015

La recuperación de la economía española marcha a buen ritmo. Así lo constata el primer Boletín de Coyuntura Económica FOCUS realizado por nuestro Gabinete de Estudios Económicos. Este constará con una salida trimestral en la que analizaremos las principales tendencias que mueven la macroeconomía, si bien también habrá actualizaciones mensuales.

Nuestra previsión es que el PIB exhiba al cierre de este año un crecimiento del 3,1% y del 2,6% en el próximo ejercicio. Con estos ritmos, el PIB superará en términos corrientes los volúmenes tanto de 2007, como de 2008, confirmando así que la reactivación de la economía ha adquirido velocidad de crucero. De hecho, esperamos que, por primera vez desde 2007, todos los componentes de la demanda nacional experimenten un saldo anual positivo. La financiación a empresas está mejorando, la inversión en maquinaria y equipo también, y en cuanto al empleo, esperamos la creación de un millón de puestos de trabajo entre 2015 y 2016.

Nuestra estimación es que el consumo final de los hogares crezca un 3,4% en 2015 y un 2,6% en 2016. La formación bruta de capital fijo (inversión) aumentará un 6,2% este año y un 5% en el próximo ejercicio. Esperamos que la tasa de paro se sitúe en el 22,8% al cierre de diciembre y baje hasta el 21,5% a lo largo de 2016.

Así pues, buenas perspectivas para la economía española, no exentas de riesgos negativos que sobreponderarán al alza durante el próximo año. Al potencial impacto del frenazo de la economía china (tanto en el propio gigante asiático, como en algunos de sus principales proveedores, como son las economías emergentes de América Latina), se suman ahora la incertidumbre e inestabilidad geopolítica que se pueden desencadenar tras la masacre terrorista de París, con consecuencias difíciles de vislumbrar. Adicionalmente, un riesgo claro para la economía española es el de una eventual fragmentación política como resultado de las elecciones generales del próximo 20 de diciembre, que dificulte la gobernabilidad.

En todo caso, el hecho de que la tendencia de la economía española ha cambiado es algo claro, como lo evidencia la circunstancia de que el panorama concursal en las sociedades mercantiles es el mejor en cinco años, de acuerdo con los datos que maneja nuestro Gabinete de Estudios Económicos, que revelan una caída del 22,3% en el número de concursos declarados entre enero y octubre de este (4.236), respecto al mismo periodo del año pasado.

Con todo, aún hay muchas tareas pendientes de resolver, empezando por la tasa de desempleo que, pese a su manifiesta mejoría, aún sigue estando por encima del 20% y ronda el 50% en el caso de los menores de 25 años. Otro de los retos es el del reducido tamaño de las empresas españolas: casi el 96% son microempresas (el porcentaje es 3,4 puntos superior al promedio de la UE), es decir, sin asalariados o con un número máximo de nueve empleados, según datos del Ministerio de Industria. Estas empresas tienen muy difícil mejorar en competitividad, exhiben una menor capacidad para invertir en I+D o para beneficiarse de potenciales economías de escala y tienen un peor acceso a la financiación que se precisa para abordar los procesos de internacionalización. Los sectores de los que más empresas nuevas se crean en España son los de comercio y construcción, pues bien, más del 61% de las constructoras españolas y cerca del 50% de las empresas del ramo del comercio son, según las mencionadas estadísticas del Ministerio de Industria, microempresas sin asalariados. Estas cifras evidencian cómo España necesita contar con empresas más grandes que puedan abordar los procesos de innovación e internacionalización con mayores garantías de éxito. De igual modo, tras la exitosa puesta en marcha del MARF (Mercado Alternativo de Renta Fija), que ha movilizado más de 1.500 millones de euros en solo dos años, también es preciso seguir avanzando en una menor dependencia del crédito bancario, que haga a la economía española menos vulnerable a posibles shocks externos que desemboquen en cierres ocasionales de la financiación bancaria.

Eso sí, es cierto que dicha financiación bancaria a empresas y particulares ha mejorado en los últimos tiempos. Esto es debido, entre otras cosas, a que el fuerte descenso de las rentabilidades de corto y medio plazo en deuda pública hasta aproximadamente cero, ha forzado a los bancos a reducir considerablemente su restricción de crédito, permitiendo así una mejora de los costes financieros para las empresas. Esta situación, junto con la depreciación sostenida del euro y la moderación de los precios del petróleo y del transporte, debería permitir aumentar los márgenes de las compañías, reactivar la inversión en bienes de equipo y atemperar la deflación salarial, con las consiguientes repercusiones positivas en el consumo, lo que ayudará a reforzar las perspectivas para la economía española de cara a los próximos trimestres.

Os invitamos a descargaros el informe en el siguiente enlace.

 

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Gabinete de Estudios Económicos de axesor

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