España, volando a ras de suelo

Radar Empresarial. Abril. Concursos de acreedores

La economía española ha entrado en una fase ascendente. Esa es al menos la conclusión que se extrae de los distintos indicadores de actividad que se vienen publicando desde hace unos meses y de las declaraciones de autoridades como el Fondo Monetario Internacional (FMI), que en su última evaluación de la economía española resaltó el cambio drástico de condiciones que ha tenido lugar durante el último año y medio, la pujanza de las exportaciones y la progresiva recuperación de la confianza inversora. La economía española despega de nuevo, pero de momento el vuelo es prácticamente a ras de tierra; lleva encima un lastre considerable que se sustancia en una tasa de paro del 25%, muy difícil de aligerar de una forma significativa. Es en esta recuperación de baja intensidad en la que se enmarcan los últimos datos de ampliaciones de capital recopilados por nuestro Gabinete de Estudios. Así, las ampliaciones cayeron un 58,05% entre los meses de enero y abril, hasta situarse en 21.968 millones de euros.

Un dato muy significativo es que, de nuevo, el sector financiero copa más de la mitad del volumen registrado; en total: 12.008 millones de euros. Y eso a pesar de registrar una caída del 66% respecto a los niveles experimentados en el mismo periodo del año pasado, cuando se estaba notando en toda su intensidad el efecto del rescate bancario impulsado en 2012. Sin tener en cuenta al sector financiero, el importe de las ampliaciones de capital se habría situado en 9.960 millones de euros, lo que representa nada menos que un descenso del 39,1% sobre el periodo comprendido entre enero y abril en 2013. La cifra es la peor de los últimos 10 años para el periodo analizado. Estos datos coinciden el tiempo con los divulgados por el Banco de España respecto a la concesión de créditos, en los que se constataba un descenso en los márgenes que la banca aplica para los créditos concedidos a empresas y hogares. Al mismo tiempo, los criterios para la concesión de préstamos al consumo se han relajado por primera vez en más de tres años. La conjunción de ambas estadísticas puede llevar a pensar que el flujo de crédito se está normalizando y las empresas ya no están tan necesitadas de ampliar capital. Sin embargo, desde el Gabinete de Estudios se considera que esta conclusión es demasiado prematura.

Aunque, como comentábamos al principio, la economía española está mejorando en términos generales, los últimos datos del boletín conjunto que axesor elabora con GESIF, empresa especializada en la gestión de cobros y recuperaciones de deudas, apuntan a que el volumen total de créditos seguirá cayendo en España durante los próximos meses, mientras que la morosidad financiera continuará creciendo, tanto en términos absolutos como relativos; aunque los dos parámetros evolucionarán a un ritmo claramente inferior al vivido en los últimos años. Los concursos de acreedores llevan seis meses consecutivos de descenso en tasa interanual, pero aún se sitúan en los niveles más elevados de los últimos 10 años, solo superados por los del histórico ejercicio pasado, en el que se iniciaron 8.823 procesos formales de insolvencia, en sociedades mercantiles. De igual modo, la creación de empresas acumula cuatro años consecutivos de crecimiento, pero el balance neto del conjunto del tejido empresarial es de otros tantos años de destrucción neta de sociedades (dejan de operar más compañías de las que se crean). Por todo ello, el Gabinete concluye “es pronto para adelantar una recuperación sostenida del flujo de crédito”. De igual manera, nuestros expertos admiten que “no hay duda de que la recuperación sería más rápida y más sólida si volviese a fluir con normalidad el crédito hacia proyectos viables, lo que reduciría la necesidad de las empresas de ampliar capital”. Ese en este marco general en el que se debe enmarcar la lectura de los datos capturados por el Gabinete de Estudios.

La estadística de ampliaciones de capital es reveladora de la elevada concentración geográfica de la actividad económica española. Así, la comunidad autónoma de Madrid acapara el 46,4% del importe total destinado a ampliaciones de capital durante los cuatro primeros meses del año, con un saldo de 10.195,5 millones de euros. Cataluña le sigue a una larga distancia, con 4.520,8 millones de euros (un 20,57% del total). En tercer lugar se sitúa Andalucía, con 2.245,94 millones de euros (10,22%). El País Vasco es la siguiente comunidad por importe, con 1.926,65 millones de euros (8,76%) y Valencia ocupa la quinta plaza con 618,97 millones de euros (representativas de un 2,81% del total). De las demás, no hay ninguna que se acerque a los 500 millones de euros. Para hacerse una idea de la situación, la suma de 12 comunidades autónomas no llega ni a la cuarta parte de todo el capital ampliado en Madrid. Por otra parte, solo hay cuatro sectores de actividad que superen los 1.000 millones de euros en el balance cuatrimestral; se trata de los siguientes segmentos: actividades financieras y de seguros (12.008,8 millones de euros; un 54,66% del total); actividades inmobiliarias (2.392,035 millones de euros; un 10,88% del total); construcción (2.156,11 millones de euros; un 9,81%) y actividades profesionales, científicas y técnicas (1.328,23 millones de euros; un 6,04% del total). Es decir, que tres de cada cuatro euros destinados a ampliaciones de capital durante los meses de enero y abril ha ido a parar a los sectores más profundamente implicados en el origen y el desarrollo de la crisis económica: banca y ‘ladrillo’.

El camino hacia una economía saneada, equilibrada y con un modelo plenamente sostenible es, en definitiva, todavía muy largo. Entre las lecciones aprendidas en la crisis, una de las más importantes es la necesidad de introducir una nueva cultura empresarial que tenga como uno de sus pilares centrales una adecuada gestión del riesgo de crédito. Es la falta de planificación ante una crisis mucho más profunda y duradera de lo esperado lo que ha hecho caer a muchas sociedades mercantiles. Ahora que la trayectoria vuelve a ser ascendente, es imprescindible intentar no volver a incurrir en los errores del pasado.

 

Gabinete de Estudios Económicos de axesor
Categorías: Radar Empresarial

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