Liquidez empresas

Estimados usuarios, continuando con el interesante artículo de mi compañero Julián Villalba (El Papel de la Solvencia y la Liquidez en tu empresa), que ha despertado un vivo debate en los comentarios, me gustaría centrarme en el apartado de la liquidez con objeto de profundizar un poco más en este tema, que tan importante es para las empresas, y aportar unas líneas que espero os puedan ser útiles.

Cuando hablamos de liquidez en el entorno financiero estamos hablando básicamente de dinero, ese bien que como dicen: “no da la felicidad pero ayuda a que vuestros acreedores la consigan”.

La presencia de una adecuada liquidez en la empresa es fundamental como todos podemos suponer, de tal forma que va a ser el mejor indicativo de la capacidad de poder atender vuestros pagos futuros, ya sea como disponible (dinero en efectivo/cuenta corriente) o bien como realizable (activos susceptibles de convertirse en dinero en un corto plazo sin incluir las existencias; créditos a clientes, acciones, etc.).

De esta forma, la determinación de una adecuada situación de liquidez va a venir dada por el importe de deuda existente, y muy especialmente por la del corto plazo, es decir, la que acecha a la vuelta de la esquina.

Es reconocido en el ámbito financiero-empresarial que una adecuada situación de liquidez requiere un Activo Corriente que sea mayor, y si es posible que doble, al Pasivo Corriente. Esta afirmación viene a decir que lo ideal es tener en torno al doble de dinero disponible en relación a los pagos a corto plazo previstos, de tal forma que siempre contemos con un excedente financiero o “colchón” de seguridad con el que afrontar imprevistos así como los pagos del largo plazo con la cabeza bien alta. En mi caso este “colchón” ha pagado algunas que otras vacaciones…

Esta afirmación no obstante plantea dos matizaciones: la primera es que no es lo mismo tener el dinero en la cuenta corriente del banco a tenerla en productos o servicios que esperamos vender, o inmuebles que tenemos en venta, por lo que lo ideal sería que el total de la deuda a corto plazo quede cubierto con dinero realmente disponible en el momento actual. En segundo lugar hay que tener en cuenta que contar con más del doble de dinero que de deudas a corto plazo, es decir exceso de liquidez en la empresa, puede ser indicativo de una infrautilización de los recursos líquidos de la compañía, aunque seguramente vuestro “banco de cabecera” os evitará gentilmente este problema con su oportuno asesoramiento.

¿Problemas de liquidez?...El deseo o la necesidad de incrementar la liquidez en la empresa pasan por tomar medidas que permitan reducir la deuda a corto plazo como son por ejemplo: reducir los plazos de cobro (vía clientes o descuento comercial), reducir el plazo de venta de nuestros productos y servicios, refinanciar deuda para traspasar del corto al largo plazo, vender activos, reducir distribución de dividendos o ampliar capital… y en general seguir una filosofía de optimización del gasto incurrido, dado que siempre es mejor prevenir que curar.

“Gasta siempre una moneda menos de las que ganes” (Friedrich Nietzsche)

 

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Miguel Castillo Clavarana, Analista Financiero en