El Informe de Forrester sobre fraude 2026 deja claro cuáles serán los ejes estratégicos que deberán guiar a las organizaciones españolas en los próximos 24 meses. El mensaje es contundente: modernizar la gestión del fraude ya no es una opción, sino una necesidad para hacer frente a amenazas cada vez más sofisticadas y automatizadas.
1.Evaluar y modernizar el ecosistema antifraude actual (70 %)
La principal prioridad identificada por Forrester es la revisión profunda del stack tecnológico de fraude, señalada por el 70 % de los encuestados. Muchas organizaciones siguen apoyándose en sistemas heredados, herramientas desconectadas entre sí, procesos manuales y reglas estáticas sin capacidad de aprendizaje.
Estas arquitecturas dificultan la detección de patrones complejos en tiempo real y limitan la respuesta frente a ataques potenciados por IA. Por ello, resulta crítico realizar un diagnóstico técnico completo y avanzar hacia una renovación integral del entorno antifraude.
Foco prioritario: análisis técnico y actualización estructural del stack antifraude.
2.Avanzar hacia modelos cloud y SaaS (68 %)
La migración a arquitecturas cloud o modelos SaaS ocupa el segundo lugar entre las prioridades, con un 68 % de relevancia. España aún muestra retraso frente a otros mercados en la adopción de enfoques cloud-first, manteniendo infraestructuras on‑premise que reducen la velocidad de respuesta, la escalabilidad y la capacidad de integración con señales avanzadas o APIs externas.
En un contexto donde el cloud es clave para incorporar Machine Learning, biometría, datos colaborativos o futuras integraciones con wallets europeas, esta transición resulta esencial para modernizar las defensas antifraude y permitir una evolución continua.
Foco prioritario: plan de transición al cloud con garantías regulatorias y de seguridad.
3.Incorporar Machine Learning como pilar antifraude (68 %)
La tercera prioridad, también con un 68 %, es la inversión en nuevas herramientas de Machine Learning. El informe destaca que el ML permite identificar fraudes que las reglas tradicionales no detectan, reducir falsos positivos, tomar decisiones en tiempo real y adaptarse automáticamente a nuevas tácticas.
Sin embargo, la adopción en España aún es limitada: solo el 42 % de las empresas utiliza señales de dispositivo y apenas el 39 % emplea biometría conductual. Esta brecha tecnológica reduce de forma significativa la eficacia de las estrategias antifraude actuales.
Foco prioritario: modelos de ML en producción y orquestación de señales avanzadas.
4.Reducir costes operativos y dependencia del trabajo manual (35 %)
La optimización de costes y la disminución de la carga manual es la cuarta prioridad, señalada por el 35 % de las organizaciones. En España siguen siendo frecuentes los procesos con altos niveles de revisión manual, equipos saturados y flujos lentos tanto en onboarding como en investigación de fraudes.
Esta dependencia del trabajo manual aumenta los costes, introduce fricción en la experiencia del cliente y reduce la eficiencia operativa, poniendo de manifiesto la necesidad de automatizar procesos críticos y adoptar tecnologías que alivien la carga de los equipos.
Foco prioritario: automatización inteligente con ML y workflows integrados.
5.Unificar señales en una sola plataforma (67 %)
Actualmente, las señales de riesgo se encuentran dispersas entre soluciones de KYC, sistemas de pagos, datos de dispositivos, documentación y plataformas analíticas. Esta fragmentación impide construir una visión holística del riesgo, reduce la precisión de los modelos y multiplica las revisiones manuales.
El 67 % de los responsables identifica la orquestación unificada de señales como una prioridad clave para mejorar la eficacia antifraude y reducir fricciones en la experiencia de usuario.
Foco prioritario: plataformas de orquestación unificadas con visión 360º del cliente.
El contexto español: tres grandes transformaciones en marcha
Además de estas prioridades, el informe sitúa a España frente a tres tendencias estructurales que ya están remodelando el panorama de la prevención del fraude.
Identidad Digital Europea (eIDAS 2.0)
La llegada de eIDAS 2.0 obligará a todos los Estados miembros a desplegar Digital Identity Wallets en los próximos dos años. El 74 % de las empresas considera que este cambio reducirá de forma significativa el fraude de identidad.
En España, el impacto será directo: transformación de procesos digitales, reducción del fraude documental y una transición progresiva hacia verificaciones basadas en wallets europeas, acompañadas de nuevas exigencias regulatorias. El desarrollo de la wallet digital europea nacional acelerará esta adopción.
Colaboración y consorcios antifraude
El fraude opera cada vez más en redes globales, lo que impulsa la colaboración entre organizaciones. Según Forrester, el 73 % de las empresas considera clave compartir inteligencia y el 69 % espera integrarse en un consorcio en los próximos tres años.
En España, esta tendencia ya se refleja en iniciativas como el Fichero de Prevención del Fraude, consorcios sectoriales en banca, telecomunicaciones y seguros, así como proyectos europeos orientados al intercambio seguro de señales.
Renovación acelerada del stack tecnológico
Entre Machine Learning, identidad digital, biometría conductual, señales avanzadas y orquestación, España se encuentra en una fase de modernización acelerada. El país atraviesa un claro proceso de catch‑up tecnológico que será decisivo para su posicionamiento futuro en materia de prevención del fraude.
Conclusión: una nueva era en la lucha contra el fraude en España
Las organizaciones españolas afrontan un momento clave, marcado tanto por desafíos como por oportunidades. La hoja de ruta está clara:
- Modernizar el stack antifraude
- Migrar a arquitecturas cloud
- Adoptar Machine Learning y señales avanzadas
- Reducir la carga manual
- Centralizar la orquestación de señales
- Prepararse para eIDAS 2.0
- Impulsar la colaboración interempresarial
Las compañías que actúen ahora estarán en posición de liderar la próxima década de la prevención del fraude en España.
