Artículo elaborado por Aisha Ramón Armas, EMEA Open Banking Product Management Lead
En los últimos años, el ecosistema financiero ha vivido una transformación profunda, impulsada por la digitalización y por consumidores que esperan rapidez, autonomía y una experiencia sin fricciones. A ello se suma un entorno económico incierto y una presión regulatoria al alza, que obligan a las compañías a optimizar sus procesos de evaluación y a mitigar riesgos de crédito, fraude y reputación.
Aun así, persiste un obstáculo clave: la escasez de información fiable y actualizada, especialmente en el caso de autónomos y personas físicas. Esta limitación impacta en la eficiencia operativa y eleva las tasas de abandono.
En este contexto, Open Data y Open Banking se posicionan como aliados estratégicos para tomar mejores decisiones y acceder a insights reales y accionables.
¿Qué aportan Open Data y Open Banking?
Ambos enfoques suponen un cambio de paradigma al no depender únicamente de la documentación aportada por el cliente ni de modelos tradicionales de scoring.
- Open Data facilita una disponibilidad más ágil de la información que debe proporcionar el consumidor para su uso.
- Open Banking se fundamenta en la compartición segura de datos financieros privados, siempre bajo el control del usuario.
Este acceso directo y verificado a la información se traduce en beneficios clave:
- Automatización de procesos y reducción de los tiempos de respuesta.
- Visión más completa, granular y en tiempo real de la situación financiera.
- Disminución del riesgo de impagos y fraude al contrastar información real.
- Mejor experiencia de cliente, eliminando trámites manuales y fricciones.
¿Qué debe ofrecer una solución de Open Data y Open Banking?
No todas las soluciones del mercado extraen todo el potencial de estos datos. Según el análisis del artículo, una solución robusta debe:
- Medir con precisión el perfil crediticio de personas y empresas.
- Verificar ingresos, empleo y otros elementos críticos para la solvencia.
- Prevenir riesgos de crédito, fraude, reputación y de cumplimiento normativo.
- Conectarse de forma segura con APIs bancarias y procesar grandes volúmenes de transacciones y datos financieros, garantizando seguridad, confidencialidad y cumplimiento normativo.
- Asegurar la seguridad, la confidencialidad y el cumplimiento regulatorio, respetando el marco vigente.
- Validar información directamente con la Administración Pública para reducir errores o documentación manipulada.
- Ofrecer procesos 100% digitales, aplicables a todos los canales, incluido backoffice y atención presencial.
Estas capacidades permiten agilizar operaciones, mejorar la eficiencia y reducir el abandono.
La brecha de datos: un freno a decisiones precisas
Los profesionales por cuenta propia representan más del 16% de la población activa en España, pero históricamente ha sido complejo acceder a datos fiables sobre ellos. Esto conduce a decisiones conservadoras que pueden perjudicar su acceso a financiación.
El avance del Open Finance, junto con modelos predictivos actualizados y datos de Customer Intelligence y Business Intelligence, permite explotar información legal y estructurada.
Con el consentimiento explícito del usuario, tanto Open Data como Open Banking ofrecen una imagen clara y real de su situación financiera, lo que facilita diseñar soluciones ajustadas a sus necesidades y evaluar correctamente su solvencia.
De datos a decisiones: el valor real
Según el análisis, el verdadero potencial de Open Data y Open Banking emerge cuando los datos se combinan con:
- Tecnología adecuada
- Modelos interpretables
- Cumplimiento normativo
En un entorno donde el acceso a información fiable es cada vez más limitado, adoptar soluciones basadas en Open Data y Open Banking ya no es una opción: es un diferenciador estratégico para las empresas que desean reducir riesgos, acelerar procesos y ofrecer experiencias más seguras y fluidas a sus clientes.
