El fraude ha evolucionado y las defensas también deben hacerlo
Imagina tu empresa como una vivienda. Aunque la puerta principal cuente con una cerradura de alta seguridad, las ventanas, las entradas laterales o incluso la chimenea pueden convertirse en vías de acceso para los intrusos.
Del mismo modo, las empresas necesitan una estrategia antifraude integral que proteja todos los puntos de interacción con clientes, empleados y socios. Un enfoque por capas permite detectar amenazas en distintas fases del proceso y reducir significativamente el riesgo de fraude.
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La importancia de una estrategia antifraude por capas
Una defensa eficaz combina múltiples tecnologías y capacidades que trabajan de forma coordinada. Cada capa aporta una visión diferente del riesgo y ayuda a construir un entorno más seguro.
1. Análisis del comportamiento: la primera línea de defensa
El análisis del comportamiento actúa como una cerradura inteligente en la puerta principal. Evalúa variables como:
- Velocidad de tecleo.
- Hábitos de navegación.
- Forma de interactuar con aplicaciones y dispositivos.
Gracias a estas señales, las empresas pueden diferenciar entre usuarios legítimos y posibles defraudadores, incluso cuando estos utilizan credenciales válidas. El resultado es una experiencia más segura y menos intrusiva para los clientes.
2. Verificación de identidad: confirmar quién está al otro lado
La verificación de identidad permite asegurar que una persona es realmente quien dice ser.
Además de reducir el fraude de suplantación, ayuda a las empresas a cumplir con normativas como KYC (Know Your Customer) y AML (Anti-Money Laundering), impulsando entornos digitales más seguros y confiables.
3.Puntuaciones de riesgo: detectar amenazas ocultas
Las puntuaciones de riesgo funcionan como sensores de movimiento digitales, analizando continuamente patrones de comportamiento y actividad sospechosa.
Estas herramientas permiten identificar distintos tipos de fraude:
- Fraude de primera parte.
- Fraude de terceros.
- Fraude de identidad sintética.
Al monitorizar continuamente las señales de riesgo, las empresas pueden anticiparse a las amenazas antes de que generen pérdidas económicas o daños reputacionales
4. Inteligencia de teléfono y correo electrónico
Los teléfonos y direcciones de correo electrónico aportan información valiosa para la gestión del riesgo.
El análisis de aspectos como:
- Antigüedad del correo electrónico.
- Historial del dominio.
- Titularidad del número telefónico.
- Indicadores de riesgo asociados.
permite detectar identidades sospechosas antes de que accedan a productos o servicios.
5. Señales del dispositivo y de la red
Las señales procedentes del dispositivo y de la red proporcionan una monitorización continua del entorno digital.
Entre los datos analizados destacan:
- Dirección IP.
- Geolocalización.
- Tipo de dispositivo.
- Patrones de conexión.
Estas señales permiten identificar comportamientos anómalos y posibles intentos de fraude en tiempo real.
6.Verificación reforzada: la última barrera
Cuando una operación presenta un nivel de riesgo elevado, la verificación reforzada añade una capa adicional de protección mediante mecanismos como:
- Autenticación multifactor (MFA).
- Verificación documental.
- Controles adaptativos según el riesgo.
Esta capacidad ayuda a impedir accesos no autorizados incluso cuando otras barreras han sido superadas.
Una única solución ya no basta
La lucha contra el fraude requiere una visión holística. Si una capa no detecta una amenaza, otra puede hacerlo. Esta combinación de controles permite construir un marco de seguridad mucho más robusto, capaz de proteger tanto a los clientes como a las empresas.
En un entorno donde las tácticas de fraude evolucionan constantemente, la protección efectiva depende de la capacidad de supervisar, verificar y analizar cada punto de acceso digital.
Experian ofrece capacidades antifraude integradas en una única plataforma para ayudar a las empresas a:
- Identificar con mayor precisión a los solicitantes de alto riesgo.
- Aplicar el nivel adecuado de fricción según el perfil de riesgo.
- Reconocer rápidamente a usuarios legítimos.
- Prevenir, detectar y responder al fraude con mayor eficacia.
- Reducir pérdidas y mejorar la experiencia del cliente.
La clave no está en proteger únicamente la puerta principal, sino en asegurar todo el hogar digital.
Además, Experian como socio de la Asociación Española de Empresas Contra el Fraude (AEECF), trabaja para impulsar la prevención del fraude y ayudar a las empresas a construir entornos digitales más seguros y fiables.
Aviso importante: La información contenida en este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y divulgativo. Las soluciones, herramientas y capacidades descritas pueden variar en función de su implementación, configuración y contexto de uso. La información proporcionada no constituye asesoramiento legal, regulatorio, financiero ni de gestión de riesgos. Las decisiones operativas y de negocio deben adoptarse teniendo en cuenta las circunstancias particulares de cada organización.
