Factores para conocer el riesgo de una compañía

Se ha hecho aún más patente la importancia de saber qué clientes son los más solventes, así como de detectar los que tienen un alto riesgo de impago, ya que pueden elevar las cifras de morosidad de la compañía y hacerla caer en falta de liquidez y, a medio plazo, en situación de insolvencia.

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En la actual coyuntura, se ha hecho aún más patente la importancia de saber qué clientes son los más solventes, así como de detectar los que tienen un alto riesgo de impago, ya que pueden elevar las cifras de morosidad de la compañía y hacerla caer en falta de liquidez y, a medio plazo, en situación de insolvencia. Pero para cualquier empresa que no trabaje al contado, es inevitable incurrir en cierto riesgo, implícito en cualquier operación comercial. A pesar de esto, evitar la morosidad es posible si se cuenta con el conocimiento adecuado. Para ayudar a las empresas a tomar decisiones más seguras y rentables para su negocio elaboramos una serie de 5 artículos que se publicarán mensualmente en este espacio con las claves para evitar la morosidad.

 

En primer lugar, es necesario conocer el nivel de riesgo de la empresa con la que se va a trabajar, a través del análisis de factores mercantiles, financieros y de su entorno, determinantes en la evaluación de su probabilidad de incurrir en impago. Para que el análisis sea realmente exhaustivo, es importante comenzar por conocer el sector en el que desarrolla su actividad. Para ello, hay que tener en cuenta factores como la madurez del mercado y la relación del sector con el momento del ciclo económico. También es importante valorar los márgenes de la industria en cuestión, y si éstos son sostenibles o si es previsible alguna fluctuación en el futuro, así como de si se trata de un sector estratégico que pueda beneficiarse de la posibilidad de apoyo público.

En cuanto a las características propias de la empresa, los accionistas y/o administradores juegan un papel determinante en el análisis del nivel de riesgo. Por un lado, se debe evaluar el compromiso de los accionistas con la compañía en cuanto a su disposición de patrimonio para saldar la deuda. En segundo lugar, es importante conocer la capacidad y experiencia previa de gerentes y accionistas en situaciones de crisis.

 

Por otro lado, con independencia de la operación propuesta, es necesario realizar un exhaustivo diagnóstico económico financiero para averiguar su capacidad real de reembolso en el momento de la realización de la operación comercial. Esto se consigue mediante la realización de un análisis de factores clave como el fondo de maniobra, que generalmente debe ser positivo. La empresa debe contar además con flujos de caja amplios y continuados en el tiempo, y el porcentaje de recursos propios no debe ser inferior al 35% del total del pasivo, es decir, los activos libres de cargas deben poder cubrir los compromisos de deuda en caso de impago. Asimismo, como prueba de solidez, es importante que los beneficios y las ventas hayan sido continuados, en caso de operar en sectores consolidados, y crecientes en sectores emergentes. Por último es especialmente importante conocer las posibles incidencias de impago en las que haya incurrido ya la sociedad analizada, bien sea con otras empresas o con las administraciones públicas. Esto es un dato de relevancia ya que es previsible que una incidencia de este tipo se deba a la falta de liquidez o que incluso pueda ser un indicativo de un inminente estado de insolvencia.

 

Para cualquier compañía, recopilar y poder manejar y analizar toda esta información de forma sistematizada supone un esfuerzo considerable, tanto en tiempo como en recursos a emplear. Para ayudar a las empresas a gestionar de una forma profesional el riesgo de sus carteras de clientes, las sociedades proveedoras de servicios de información son capaces de realizar una valoración exhaustiva, objetiva y sistemática de todos los factores con influencia en el riesgo, ofreciendo un completo análisis de la situación financiera y propensión al riesgo de cualquier negocio del entramado empresarial español.

 

Elaborado por el Área de Análisis de Riesgo de axesor