La Información es poder

Nos encontramos en una situación en la que las empresas que han sido fiables ‘de toda la vida’ ya no lo son tanto y la morosidad entre los clientes aumenta. Los empresarios piden ayuda para poder tomar decisiones acordes con la estabilidad financiera a la que nos enfrentamos, así como para controlar situaciones de riesgo en relación con los clientes, proveedores, etc. Saber con quién se va a trabajar y valorar el riesgo en el que se incurrirá es el conocimiento que puede salvar a una empresa del caos.

,

Nos encontramos ante una situación en la que las empresas que han sido fiables ‘de toda la vida’ ya no lo son tanto y la morosidad entre los clientes aumenta. Los empresarios piden ayuda para poder tomar decisiones acordes con la estabilidad financiera a la que nos enfrentamos, así como para controlar situaciones de riesgo en relación con los clientes, proveedores, etc. Saber con quién se va a trabajar y valorar el riesgo en el que se incurrirá es el conocimiento que puede salvar a una empresa del caos.

Siempre se ha dicho que la información representa el ‘cuarto poder’ de las sociedades, un poder que se valora en la misma medida que el legislativo, el ejecutivo y el judicial. Este denominado ‘cuarto poder’, en alusión a la extraordinaria influencia que ejercía en los años previos a la Revolución Francesa, ha pasado a ser una de las estrategias  clave en la gestión empresarial.

En la actual coyuntura económica, se ha hecho patente la importancia de saber qué clientes son los más fiables y solventes, así como de detectar las empresas que tienen un alto riesgo de impago. Debido a esto, los empresarios han empezado a darse cuenta de que la ‘información empresarial’ es un servicio que garantiza la sostenibilidad de las empresas en el tiempo.

Aunque el ritmo de crecimiento se ha frenado ligeramente, y pese a una moderada tendencia a la baja en la concesión de créditos, el volumen de los préstamos que entraron en mora subió en torno al 8% en los últimos meses. Además, como fuente oficial, es significativo que el Banco de España vuelva a mostrar su preocupación por el sector financiero. En cualquier caso, aún sin haber llegado a máximos históricos, en este momento lo más preocupante es la velocidad con la que se ha producido esta situación.

Hace diez años la única manera de obtener información empresarial era mediante una investigación ad-hoc que podía tardar semanas en completarse. Pero los tiempos han cambiado. En la actualidad, aunque estos datos están al alcance de todos a través de los registros oficiales, han surgido empresas especializadas en  proporcionar esta información on line. Disponen de datos contrastados, analizados y organizados, que hacen posible la gestión en tiempo real del riesgo comercial al que se exponen en cada una de sus decisiones financieras.

Es tiempo de hacer una reflexión y valorar la necesidad de utilizar herramientas de prevención, que van más allá del suministro de datos y registros, y ponen en valor la información enriqueciéndola mediante su análisis e interpretación. Siempre y cuando sean facilitadas por empresas fiables y con experiencia, esta es una de las pequeñas inversiones imprescindibles para la subsistencia de muchas empresas en el momento actual.

Guillermo Cabot
Director de Sistemas de Información de Riesgo, axesor