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Luces y sombras de la primavera económica española

Luces y sombras de la primavera económica española

La economía española florece. La mejora del consumo privado y la inversión, unidas al buen momento económico mundial y la estabilización del precio del petróleo nos han llevado a elevar nuestra previsión de crecimiento para 2018, que ahora anticipamos que será del 2,8%, tal y como anunciamos en nuestra nueva edición del Boletín Trimestral de Coyuntura Económica FOCUS. Adicionalmente, esperamos que el crecimiento vuelva a superar el 2% el año próximo. La primavera económica de España está repercutiendo profundamente en el mercado laboral: esperamos que entre 2018 y 2019 se creen alrededor de 800.000 nuevos puestos de trabajo y que la tasa media de desempleo se sitúe el año próximo en un 13,3%, más de 10 puntos por debajo de los máximos alcanzados en 2013.

De igual modo, el reverdecer de la economía española (estamos en el quinto año consecutivo de crecimiento), proporcionará savia nueva al saldo de las administraciones públicas. En consecuencia, hemos mejorado ligeramente nuestra previsión de déficit público, que situamos actualmente en el 2,5% para este año, frente al 2,6% que esperábamos hace unos meses. Estas dinámicas favorables se deben tanto a la contención del gasto público, como a la buena marcha de la recaudación tributaria, tanto en impuestos, como en cotizaciones. Así, España podrá salir del Protocolo de Déficit Excesivo en el que lleva inmersa desde el año 2009 y se aleja del vertiginoso déficit del 9,3% del PIB que llegó a alcanzar a principios de 2011. Y este tono positivo tendrá continuidad en 2019, cuando esperamos que el desequilibrio se limite al 2% del PIB.

Al mismo tiempo, es reseñable el muy buen desempeño de la balanza por cuenta corriente, de la que prevemos que se mantenga en el terreno positivo tanto este año, como el que viene, con un saldo favorable de alrededor del 1% en ambos ejercicios. Se alcanzaría así el hito inédito de siete años consecutivos de superávits externos, algo que nos vendrá muy bien para reducir la elevada deuda externa, en un contexto más que probable de retirada de estímulos por parte del BCE y encarecimiento de la financiación. En definitiva, en lo que se refiere a la economía española, hablamos de algo más que brotes verdes, hablamos de un auténtico florecimiento.

Sin embargo, las luces de la primavera económica española también arrojan sus sombras. Sin duda una de las más alargadas es el riesgo que implica el impacto de la normalización de la política monetaria en EE UU y en la eurozona. El nuevo presidente de la Fed, Jerome Powell, se ha estrenado en el cargo con una nueva subida de los tipos de interés, hasta un rango del 1,5% al 1,75%. En lo que se refiere al BCE no se espera una intensidad similar a la de EE UU en el encarecimiento del precio del dinero, pero las autoridades del banco central ya han enviado con claridad el mensaje de que lo que toca ahora es normalizar la política monetaria. Algo que sin duda afectará a una economía tan endeudada como la nuestra, muestra de ese nivel de endeudamiento es el elevado déficit, aunque según nuestras previsiones mejorará, la deuda pública estará en el 95% del PIB para el año próximo.

Otra de las sombras que se proyecta es el riesgo de una deriva proteccionista en el plano internacional. Aunque el Gobierno de EE UU ha dejado de momento a Europa al margen de su política de subida de aranceles a las importaciones industriales, el presidente Donald Trump ya ha iniciado una guerra comercial con China, por lo que la amenaza de una oleada proteccionista a escala global es un riesgo evidente para la exportación española. No olvidemos que las empresas españolas han hecho un importante esfuerzo por internacionalizarse, que ha dado sus frutos: las ventas al exterior son una de las claves de la primavera económica, representan casi el 34% del PIB y su valor supera los 100.000 millones de euros, un récord en la historia económica de este país.

Tampoco se pueden obviar las complicaciones derivadas de la tensión en el precio del petróleo, cuyo impacto es determinante en una economía tan altamente dependiente del oro negro como es la española. Así, nuestra previsión es que si se mantiene en los niveles actuales, supondrá una merma en la renta de las familias entre un 15% y un 20% superior a la que ya causó el año pasado.

Todo ello sin dejar de vigilar otra de esas sombras que siempre planean: la complacencia. Es un riesgo claro para los gestores políticos dejarse llevar, al agradable calor que irradia la primavera económica, y no avanzar en las necesarias reformas que precisa el país. Sin embargo, dada la magnitud de los desafíos que afronta, España tiene prohibido dormirse en los laureles de su éxito.

Para más información puedes descargar el informe completo FOCUS Boletín Trimestral de Coyuntura Económica en el siguiente enlace:

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Etiquetas: axesor economía España Europa FOCUS

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