Emprendimiento en España: ¿dolencia transitoria o enfermedad crónica?

| 08 septiembre 2017

¿Han saciado las empresas su hambre de capital?

En España nacen cada día más de 400 empresas. Sin embargo, el espíritu emprendedor está perdiendo impulso. Así lo pone de manifiesto el último Radar Empresarial publicado por nuestro Gabinete de Estudios Económicos, donde se constata una caída del 8% en la creación de empresas (entre enero y agosto se han dado de alta 67.470). Si se mantiene el ritmo actual, 2017 será el primer año desde 2009 en el que descienda el número de empresas creadas. ¿De qué estamos hablando, de algo transitorio o de una enfermedad crónica? De los ocho meses completos que llevamos este año, el número de empresas ha caído en seis de ellos y solo mejoró en marzo y en mayo. Además, también se pone menos dinero: en agosto, el capital emprendedor fue de 338,8 millones de euros, que puede parecer mucho dinero pero es un 60% menos (500,3 millones menos) que en agosto de 2016. Entre enero y agosto se han desembolsado 3.668,4 millones de euros, un 21% menos (972,12 millones menos). ¿Qué está ocurriendo?

En España se ha hablado largo y tendido de la necesidad de un cambio de modelo productivo, hacia empresas de más valor añadido, de sectores más innovadores y, también, de una mayor dimensión. Pero lo cierto es que a la hora de crear una empresa, los emprendedores están tirando a lo seguro, a lo que siempre ha funcionado en España: pequeño comercio, bares y empresas del ladrillo. Pues bien, este año, estos tres grandes sectores están cayendo… y no son los únicos.

El comercio sigue siendo el rey absoluto en número de empresas creadas, siempre ha sido así y no hay visos de que eso vaya a cambiar. En lo que va de año se han creado nada menos que 14.636 empresas del sector; esto es, una de cada cinco sociedades que han visto la luz este año. Es una cifra respetable, pero supone un descenso de más de 2.000 empresas respecto al mismo periodo del año 2016; la caída en la comparativa interanual es del 12%.

El ajuste también llega a las empresas de la construcción, que además de la construcción de edificios, residenciales o de otros usos, e infraestructuras incluye también todas aquellas  actividades auxiliares relacionadas, como la carpintería, electricidad, fontanería, instalación de sistemas de calefacción, acristalamiento, revestimientos… El saldo es de 9.044 nuevas empresas, un 11% menos que el año pasado. En términos absolutos son 1.076 compañías menos y además es la primera vez desde 2011 que los ocho primeros meses del año se saldan sin que la construcción supere la cota de las 10.000 empresas creadas.

En cuanto a la hostelería, el número de sociedades entre enero y agosto se eleva a 7.373. Salen a 44 por cada día, lo que no significa necesariamente que en España se abran 44 bares nuevos cada día, porque este sector también comprende otras actividades, como los alojamientos turísticos (hoteles, apartamentos, campings y otros), o los servicios de restauración. El dato es un 7% menor al del año pasado  (unas 600 empresas menos), lo que no deja de resultar llamativo en una economía que no solo está en fase claramente expansiva (lo que suele animar el gasto en actividades de ocio), sino que además atraviesa un boom turístico que hasta ahora le ha hecho marcar récord de visitantes un año tras otro.

Otro sector que ha experimentado un pinchazo más que notable es el de la industria manufacturera, con una caída del 20%, que se ha traducido en casi 1.200 empresas menos de un año para otro (este año se han dado de alta 4.063 sociedades inscritas en la actividad manufacturera). El sector de actividades profesionales, científicas y técnicas (una miscelánea que engloba desde abogados y arquitectos hasta publicistas, veterinarios y traductores, entre otras muchas profesiones) también ha vivido un parón notable de su actividad emprendedora, con una caída del 12%, hasta las 6.527 altas.

¿Hay alguna gran actividad en plena forma? La respuesta es sí, las inmobiliarias mejoran un 13% y superan las 6.370 sociedades en lo que va de año. Puede que este auge tenga que ver con las grandes expectativas que hay depositadas, de nuevo, en el negocio inmobiliario, pero todavía está por ver su continuidad en el tiempo.

En todo caso, pese a la pérdida de energía de la actividad emprendedora, el promedio actual permite anticipar que el año volverá a concluir por encima de las 100.000 empresas creadas por segundo ejercicio consecutivo, después de siete años por debajo. En definitiva, se crean menos empresas, pero quizá sea prematuro hablar de una enfermedad crónica que suponga un cambio total en la tendencia del emprendimiento. 

Categorías: Radar Empresarial

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