¿Han saciado las empresas su hambre de capital?

¿Han saciado las empresas su hambre de capital?

Hace un mes las ampliaciones de capital empujaron la estadística hacia un récord histórico de más de 8.360 millones de euros en un solo mes. Pues bien, ese brusco incremento no ha tenido continuidad en julio, donde la intensidad se ha diluido, las empresas parecen haber saciado su hambre en lo que respecta a las ampliaciones de capital. La tendencia de las ampliaciones de capital venía siendo bajista, a excepción de junio, en el mes de julio las ampliaciones volvieron a retroceder un 12% en tasa interanual, hasta los 3.484,6 millones de euros, 482 millones menos que el año pasado por estas fechas, según el Radar Empresarial que acaba de publicar nuestro Gabinete de Estudios Económicos. Y todo indica que las necesidades de ampliar capital seguirán saciadas también durante agosto, el mes donde tradicionalmente se registran menos importes en todo el año.

De hecho, es muy difícil que se vuelvan a repetir las ingentes necesidades de capital como las que empujaron a diversas sociedades del mismo grupo a apelar a los accionistas e inversores por un importe superior a los 5.760 millones (siempre en términos nominales, sin tener en cuenta posibles primas de emisión, el sobreprecio que es habitual en las ampliaciones de grandes empresas que cotizan en Bolsa).

El volumen acumulado hasta julio asciende a 27.005,7 millones de euros, un 30% de todo ese dinero se registró en junio. Este hecho extraordinario hace que la estadística ahora esté todavía un 22,8% por encima en el balance acumulado de los siete primeros meses. Pero hay que tener en cuenta que se está comparando con 2016, el año más bajo de toda la crisis en intensidad de importes movilizados a través de ampliaciones de capital.

La estadística dio un salto hacia arriba a partir de 2012, ante las ingentes necesidades del sector financiero, pasando de 60.277 millones de euros a finales de ese año hasta los más de 81.864 millones al término de 2013. Pero a partir de ahí, una vez completado el rescate bancario, las ampliaciones se embarcaron en una clara escalera descendente cayendo en 2014 a 42.233 millones de euros, para pasar en 2015 a 36.305 millones y acabar en 2016 con 32.413 millones, mínimos absolutos de la crisis.

Así el efecto de la estadística tiene mucho que ver con la evolución relativa actual. Si nos remontamos a 2014, los importes acumulados en los siete primeros meses del año ya son sustancialmente superiores a los actuales. Y es que el gran protagonista de entonces ha bajado espectacularmente de intensidad. Si en junio las ampliaciones de las empresas inmobiliarias llegaron a la histórica cifra de 4.691,8 millones de euros; en el mes pasado se situaron en 443,36 millones, un volumen 10 veces inferior al del mes inmediatamente anterior y también un 8,9% menos que en julio de 2016. Los más de 8.530 millones de euros acumulados en el año por las inmobiliarias suponen todavía prácticamente uno de cada tres euros acumulados en lo que va de año. Mucho se está hablando del resurgir del sector inmobiliario, de las subidas constantes de los precios de viviendas y de alquileres de hogares y oficinas. Si es así, si se mantiene esta trayectoria, es posible que el sector vuelva a apelar a los accionistas en los meses venideros a través de ampliaciones y otros mecanismos de financiación.

¿Qué sucederá a partir de ahora? ¿Volverán las necesidades de capital  a las sociedades o seguirá saciadas? Una pista la puede dar cómo estaban las cosas hasta mayo: 15.184 millones de euros acumulados, un 3,5% más que en 2016. Parece que la escalera descendente de las ampliaciones de capital ha tocado suelo.

Categorías: Radar Empresarial

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