Ampliaciones de capital: la apuesta de las pequeñas compañías

Ampliaciones de capital: la apuesta de las pequeñas compañías

Las ampliaciones de capital continúan ahondando en su tendencia bajista, según los últimos datos analizados por nuestro Gabinete de Estudios Económicos y publicados en la segunda edición de nuestro Radar Empresarial. Así, en enero pasado se canalizaron sólo 3.747,56 millones de euros, un 5% menos que el año pasado y el dato más bajo para ese mes desde el año 2010. La caída de las ampliaciones de capital tiene mucho que ver con que es una opción a la que las grandes compañías no están recurriendo con la misma frecuencia que antaño, si bien hay que recordar que los datos son en términos nominales, que son los que determinan el reparto accionarial en una compañía, sin tener en cuenta posibles primas de emisión, que son frecuentes en las empresas que cotizan en Bolsa. Uno de los aspectos más llamativos es que las ampliaciones de capital efectuadas por pequeñas sociedades ascendieron en enero a 2.668,2 millones de euros (un 52% más que en enero de 2016), casi tres veces más que el promedio mensual de la crisis, que es inferior a los 1.000 millones de euros. Es el primer mes desde febrero de 2007 que las ampliaciones de capital acometidas por pequeñas compañías superan los 2.000 millones y, de hecho, para intentar encontrar una cifra mensual más elevada que la del pasado enero hay que remontarse a más allá de 1997, cuando en España regía un sistema económico diferente al actual y no existían ni el BCE, establecido por el Tratado de Ámsterdam en 1998, ni el euro, que fue introducido el 1 de enero de 1999.

La evolución  de las ampliaciones de capital se enmarca en la tónica general de debilidad de la demanda de inversión por parte del tejido empresarial español. Las empresas no están aprovechando, en términos generales, la mejoría de la situación económica y su situación financiera para acelerar nuevas inversiones, sino preferentemente para amortizar deuda o recomprar acciones. Por eso, no es de extrañar que la economía española crezca (esperamos un crecimiento del PIB del 2,5% tras el 3,2% del año pasado) mientras la masa de crédito continúa disminuyendo (un 5% al cierre de 2016) y mientras las ampliaciones de capital se sitúan en los niveles más bajos de la crisis (las ampliaciones cerraron 2016 en 32.413,6 millones de euros, más de un 50% por debajo de los máximos de 2013).

El mejor acceso al crédito y la prudencia a la hora de acometer decisiones de inversión están llevando a las grandes compañías a optar menos por las ampliaciones de capital. Los importes captados en enero por las grandes sociedades fueron de 272,51 millones de euros, una caída del 78% respecto a enero de 2016 y el nivel más bajo para enero en más de 10 años. Pero la accesibilidad al crédito que tienen las grandes compañías, no se da en igualdad de condiciones para las pequeñas compañías, que son con mucho las que predominan en el tejido industrial español, para las que los bancos son más estrictos y aplican un coste mayor. Es por eso que las sociedades de reducido tamaño recurren con más frecuencia a otros medio de financiación, en este caso a las ampliaciones de capital, tanto para sus posibles proyectos de expansión y crecimiento, como incluso para financiar el gasto circulante.

No obstante, en lo que se refiere a la tendencia en general bajista de las ampliaciones de capital, tampoco hay que olvidar que el esfuerzo realizado por accionistas e inversores a lo largo de la crisis no ha sido precisamente pequeño, ya que desde el inicio de la crisis los importes movilizados a través de ampliaciones de capital por parte de sociedades mercantiles superan los 460.000 millones. Por otra parte, lo que haga el sector financiero será clave para determinar el rumbo de la estadística; en enero las ampliaciones de capital de este sector superaron los 1.423 millones de euros y supusieron un 38% del total de importes movilizados. Tras un intenso esfuerzo de saneamiento, el sector bancario afronta un nuevo proceso de reestructuración, ante la caída generalizada de los márgenes por el desplome de los tipos de interés, los cada vez más estrictos requisitos regulatorios de liquidez, el exceso de capacidad instalada de la red comercial y el reciente frente judicial abierto ante las demandas de consumidores relacionadas con el mercado hipotecario. Está por ver el impacto de todos estos factores en las ampliaciones de capital.

Categorías: Radar Empresarial

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