La innovación en alimentos y bebidas se reactiva

La innovación en alimentos y bebidas se reactiva

Después de unos años duros para el consumo alimentario, la innovación dio en 2015 sus primeros síntomas de reactivación. El pasado año, las ventas de alimentos crecieron por encima del 1,7% en distribución moderna, aunque en el caso de los frescos, el avance llegó al 2%. Y esta recuperación del consumo fue acompañada de una reactivación en el lanzamiento de productos. Según recoge el Informe sobre la innovación en alimentación y bebidas publicado por Alimarket, el pasado año los fabricantes colocaron 506 novedades en el mercado, un 17% por encima de la cifra de 2014. El crecimiento fue unas décimas menores si atendemos al número de referencias, con 1.212 aterrizando en los lineales.

Este sesgo coyuntural de la recuperación innovadora permite una doble lectura. Positiva, si consideramos que la industria actuó con diligencia ante los primeros atisbos de recuperación económica, poniendo en el mercado más novedades que en años anteriores. Y, menos optimista, si vislumbramos que el alcance de este cambio de estrategia va a estar necesariamente limitado por la situación económica general. De hecho, el Grupo de Trabajo de Alimentación de la Dirección General de Competencia (Comisión Europea) encargó un informe a EY acerca de la evolución de la innovación y el surtido en el sector alimentario europeo. Entre sus conclusiones, destaca cómo la innovación creció con brío en toda Europa hasta 2008, para caer de manera importante desde entonces. El principal factor en este cambio de tendencia fue, evidentemente, la situación económica. El informe señala como el funcionamiento general de la economía impacta directamente en la innovación, hasta el punto de establecer una relación inversamente proporcional entre el número de lanzamientos puestos en el mercado y la tasa de desempleo en un determinado país. Falta por comprobar ahora que la recuperación económica propicia también un renacer de la actividad innovadora de los fabricantes alimentarios, aunque lo sucedido en 2015 parece confirmarlo.

Más cuantitativa que cualitativa

Por tipo de novedad, la ampliación de gama se mantiene como la forma dominante de innovación. Pese a haber retrocedido un par de puntos, las tres cuartas partes de lanzamientos producidos durante el pasado ejercicio correspondieron a ampliaciones de gama de productos ya presentes en el mercado: nuevos sabores, presentaciones, formatos. De hecho, la ampliación de gama es el correspondiente desde el punto de vista del producto a la estrategia de mancha de aceite impulsada por los distribuidores para ejecutar su expansión geográfica. Un fabricante lanza un producto exitoso y, alrededor de él, comienza a construir un ecosistema con nuevas variaciones y formatos que le permiten atender a distintos públicos objetivos, cubrir nuevos momentos de consumo, mantener vivo el producto. Es la vía tradicional para ensanchar las categorías y mantenerlas vivas, ampliando el número de potenciales clientes e impidiendo que los ya captados acudan a otros productos por cansancio. De hecho, algunos de los principales lanzamientos disruptivos de los últimos años se encuentran ya en esta fase. Es el caso de la familia de noodles de GB Foods, ‘Yatekomo’. Después de cerrar 2014 lanzando una referencia premium (‘Yakisoba’), la compañía ha decidido extender el concepto más allá del concepto oriental con los nuevos ‘Yatekomo World Tour’, y recetas inspiradas en Marruecos (cous-cous), China (arroz tres delicias), Italia (pasta carbonara) y Estados Unidos (maccaroni & cheese).

Este mantenimiento de los patrones que ha mantenido el sector a la hora de innovar se repite también si atendemos al vector principal, el placer. Como segundo driver se mantiene la salud, con un par de tendencias interesantes. Por un lado, han triunfado productos ideados en un principio para personas con una necesidad nutricional específica, pero que han sido adoptados por grupos genéricos de consumidores. El ejemplo más claro lo tenemos en el desarrollo de los lácteos sin lactosa, cuyo consumo se está generalizando entre consumidores a quienes no se le han diagnosticado una intolerancia a este azúcar pero que encuentran más saludable su consumo. En esta línea también están experimentando importantes crecimientos las “leches vegetales”, sustitutivos a partir de soja, almendras o arroz que se han hecho un hueco en los lineales. Y en otros países se está produciendo una situación similar con los productos sin gluten, que han pasado a ser consumidos por población no celiaca.

El otro factor de cambio en la salud es que han vuelto a salir al mercado novedades en alimentación funcional, después de unos años de sequía en la que ha incidido además de la debilidad de la demanda, el complejo sistema impuesto por la Unión Europea para la validación de nuevos ingredientes y la concesión de alegaciones de salud. Ahora, Bruselas está ultimando el nuevo reglamento sobre la aprobación de novel foods, con la intención de reducir a la mitad el tiempo necesario para la aprobación de un nuevo alimento (de tres años a dieciocho meses), y que incluirá novedades como la autorización genérica (una vez aprobado para un solicitante, el resto de empresas que quieran utilizarlo no tienen que hacer una petición específica), facilitará el acceso al mercado comunitario de alimentos tradicionales de terceros países (bastará con que tengan un historial de consumo seguro por una parte sustancial de la población durante un periodo de 25 años) y dará cobertura a aspectos como el uso de la nanotecnología, los insectos o los animales clonados.

Innovar puede ser inútil.

El repunte de la actividad innovadora puede quedar en nada si los fabricantes no consiguen enamorar a la distribución y a los consumidores. De la primera necesita una penetración ponderada suficiente, en un tiempo razonable. Para después ganarse un hueco en la cesta de la compra de los consumidores. Qué aunque han elevado un poco su presupuesto, exigen valor por su dinero.

 

Oscar Moreno es periodista especializado en información económica sobre empresas de gran consumo. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, ha desarrollado toda su carrera en Publicaciones Alimarket, donde en la actualidad es director de Alimarket Gran Consumo.

Categorías: Estudios y Análisis

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