Así son las ampliaciones de capital en España: tres de cada cuatro euros van para banca y ladrillo

Así son las ampliaciones de capital en España: tres de cada cuatro euros van para banca y ladrillo

El año que acaba de concluir ha sido el ejercicio en el que menos dinero se ha captado en España a través de ampliaciones en toda la crisis, con un total de 36.305,22 millones de euros; son 5.928,74 millones de euros menos que el año anterior, un ajuste del 14% en términos porcentuales. De esos importes, casi tres de cada cuatro euros captados se concentran en tres sectores: actividades financieras y de seguros, construcción e inmobiliarias. La suma conjunta es de 24.624,989 millones de euros, un 67,82% del total. A lo largo de la crisis, estos tres sectores han sido absolutamente dominantes en términos de ampliaciones de capital. Los importes acumulados desde 2008 se elevan a nada menos que 288.080 millones de euros, una cantidad equivalente al 28% del PIB nacional. Estamos hablando siempre en términos nominales, sin tener en cuenta la prima de emisión, habitual en el sector financiero que cotiza en Bolsa.

La crisis económica ha sido particularmente profunda en España, más que en otros países de nuestro entorno, principalmente debido a un modelo económico basado en el endeudamiento y, en particular, en el endeudamiento de los sectores inmobiliario y de la construcción a golpe de crédito bancario. No se puede olvidar que la suma de ayudas públicas que ha precisado el sector bancario supera claramente los 200.000 millones de euros, a través de inyecciones de capital, esquemas de protección de activos, avales para la emisión de deuda y el préstamo aprobado por la UE. Esta situación y sus consecuencias han tenido un claro reflejo en las ampliaciones de capital.

El peso de la banca y las actividades vinculadas al ladrillo ha representado siempre más de la mitad de todo el capital canalizado por el tejido empresarial español vía ampliaciones. Así, en 2014, el peso conjunto de estas tres actividades fue del 64,14%; en 2013 llegó a ser del 78,83%; en 2012 alcanzó el 67,37%; en 2011, el 67,45%; los dos años siguientes fueron los ejercicios donde la representatividad fue menor (coinciden con los dos años en los que junto con 2015, las ampliaciones del sector financiero se han quedado por debajo de los 10.000 millones de euros), con un 56,1% en 2010 y un 59,41% en 2009, mientras que en 2008, la representatividad conjunta fue del 63,75%. Banca y aseguradoras movilizaron en 2015 importes a través de ampliaciones de capital por un valor nominal de 9.808,413 millones de euros, una caída del 35,7% respecto a 2014.

El descenso de los importes captados a través de ampliaciones de capital de la banca va parejo al cambio radical del panorama en el sector financiero en el que, tras varios años de sequía, el grifo de los préstamos a las empresas se ha vuelto a abrir y de qué manera, pues se ha desatado una intensa guerra que ha derivado en unas condiciones crediticias extraordinariamente laxas. Dado que el actual entorno de tipos próximos a cero seguirá vigente previsiblemente hasta al menos comienzos de 2017, la guerra del crédito es difícilmente sostenible. El sector financiero aún tiene en cartera un volumen elevado de activos improductivos que generan costes, pero no ingresos. Al mismo tiempo, los mayores colchones de capital acordados por el Banco de Basilea, el banco central de los bancos centrales, elevan las exigencias para un sector para el que mejorar la rentabilidad a lo largo de 2016 será todo un desafío. Por eso, aunque la banca ha acometido un saneamiento importante a lo largo de estos años (España es uno de los países del mundo donde más se ha reducido el endeudamiento privado), no es descartable ver nuevas ampliaciones respondiendo a la necesidad de reforzar el capital.

En cuanto al sector inmobiliario, que ha encontrado un nuevo impulso gracias al renovado dinamismo de las Socimis, los importes captados el año pasado llegan a 7.563,37 millones de euros. El dato es un 31,5% superior al de 2014 y se ha canalizado a través de 5.181 operaciones, más que ningún otro segmento de actividad. El número de operaciones creció un 4,9% sobre 2014, lo que pone de manifiesto que las operaciones realizadas son cada vez más importantes. En todo caso, no conviene perder de vista que la recuperación del mercado inmobiliario está siendo desigual, son las zonas prime las que están ganando tracción de verdad y la compra de viviendas se está focalizando en la segunda mano. Aunque las previsiones para el sector son prometedoras de cara a 2016, el puzzle sin resolver de la gobernabilidad condicionará las expectativas. Lo mismo ocurre con el sector de la construcción, que tras iniciar 2015 a la baja, logró incrementar de manera significativa los volúmenes y cerró el ejercicio con 7.253,2 millones de euros, un 14% más que en 2014, aunque todavía un 18,8% por debajo de los niveles de 2013. En todo caso, las dificultades e incertidumbres políticas y económicas con las que ha arrancado 2016 ponen de manifiesto que la volatilidad y el riesgo han venido para quedarse y tendrán su impacto en la actividad de ampliaciones de capital.

 

Gabinete de Estudios Económicos de axesor
Categorías: Radar Empresarial

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