Nuestro Gabinete de Estudios Económicos acaba de publicar la nueva Hoja de Análisis titulada Anuario de Administraciones Públicas 2012, en la que se pone de manifiesto que las subvenciones a empresas mercantiles alcanzaron en 2012 la cifra de 3.041,44 millones de euros, el importe más bajo desde que comenzó la crisis y un descenso del 24,6% respecto a 2011. El volumen de ayudas concedidas es un 45,4% menor que el punto más álgido durante la crisis, que fue en el año 2009, cuando el apoyo público a las empresas ascendió a 5.574,76 millones de euros. Nuestro equipo considera que las subvenciones públicas pueden constituir en estos momentos “una ayuda más oportuna que nunca”, puesto que una parte sustancial de nuestro tejido empresarial se está viendo en enormes dificultades no por razones derivadas de su gestión o modelo de negocio, sino por la restricción del crédito y el incumplimiento en los pagos.

El mayor esfuerzo en el ajuste de las subvenciones vino de la Administración central, que redujo sus ayudas en algo más de 900 millones de euros (un descenso interanual del 38,72%) hasta llegar a 1.430,39 millones de euros. Las ayudas concedidas por las Comunidades Autónomas y otros entes locales y regionales ascendieron a 1.611,05 millones de euros, un recorte que no llega a los 90 millones de euros (es decir, un ajuste 10 veces menor) y que supone un descenso del 5,18% comparado con 2011. En resumen, el peso de la ayuda autonómica en las subvenciones fue en 2012 del 52,9%, la representatividad más elevada desde el comienzo de la crisis.

Definir correctamente los criterios

Tras cinco años de crisis y con unas arcas públicas en mínimos, no parece viable que las distintas administraciones adquieran un mayor protagonismo en la actualidad del que fueron capaces de asumir en tiempos de bonanza. De igual modo,  un apoyo público sin medida puede generar un exceso de capacidad instalada en determinados sectores, con consecuencias muy negativas en el futuro. Se trata  de definir correctamente los criterios para la asignación de subvenciones, basándose en criterios de viabilidad y contribución técnica, valorando los recursos en función de los incentivos a la innovación que aporta cada euro invertido.

Por debajo de la media de la UE

Actualmente, en España el 87% de las ayudas está centrada en dos sectores: el de servicios (45,7%) y la industria manufacturera (41,1%). Contrariamente a la convicción extendida de forma generalizada, España no es un país que se caracterice por un gran respaldo público al tejido empresarial. Históricamente, el importe de las subvenciones en la relación al PIB se ha situado por debajo de la media de la UE. En 2011, las ayudas representaron el 0,45% del PIB, un 17% por debajo del promedio comunitario y por debajo de países tan significativos como Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia u Holanda. Dado que el ajuste de las subvenciones se aceleró el año pasado, lo previsible es que nuestro país se sitúe todavía más abajo dentro de la escala comunitaria. De hecho, sólo dos comunidades superan el 0,5% del PIB, la cifra que se aproxima al promedio comunitario; se trata de País Vasco (0,577%) y Extremadura (0,503%).

Licitaciones

La Hoja de Análisis también toma el pulso a la evolución de las licitaciones públicas. Es interesante resaltar el hecho de que sólo se han otorgado 2,7 de cada 10 euros presupuestados; es decir, menos de la tercera parte. El importe total adjudicado se situó en 14.563,75 millones de euros, un descenso del 43%.

Conoce todos los detalles del estudio Anuario 2012 de Administraciones Públicas.

 

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